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Poesías, prosa, reseñas y fotografías de Pablo Antonio García Malmierca

Categoría

poema

Comienzo

No soy muy dado a felicitar la Navidad, pero este poema es mi agradecimiento a todos vosotros por apoyarme. ¡Feliz Navidad!

COMIENZO

Siempre es difícil
comenzar una etapa.
Las losas convertidas
en azote de tus sentidos.

Se evaporan
los tímidos cascotes
que acarician tu oído.

Pensé
en dejar atrás tantas cosas…
Tus latidos,
mis querencias,
el abrigo de tus labios,
el yermo de mis días.

Nunca hubo saltos al vacío,
me quedé sentado al borde,
famélico,
perseguido por mi propia jauría.

Los ecos agudos de tu voz
clamaban ausencias;
la ronquera de mis logros
perseguía tu descanso.

Decidimos abarcar el vacío,
repoblar la singladura,
acariciar el sinsentido.

Pablo Malmierca.

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Atracción

 

Algún día sabrás,
algún día conocerás;
querrás dominarlo,
querrás poseerlo.

Permanecerá intangible a tu paso,
nunca podrás tenerlo.
De él emana el magnetismo aberrante
de una fuerza sobrenatural.

Y, al fin,
te tendrá,
te dominará…

Tu pasión se desencadenará,
la fuerta vital
estallará
y acabará por destrozar tu razón.

Pablo Malmierca

Apocalipsis

 
Profetizarás el vuelo de Ícaro
sobre el ardiente Sol.
Hallarás cobijo bajo las hojas inmensas
de una selva tropical.
Arderás, como nadie jamás ardió,
en la pena del todo.
Ascenderás salvajemente
en el infierno del mar,
te rodeará con sus mil brazos salados.
Crecerás entre la ingente masa
bulliciosa y carente de vida,
balanceante,
en el río sanguinolento de vida futura.
Marcharás lejos,
tan lejos como te permita tu fuerza,
huirás perseguido en mil pesadillas
de terror transgredido en vida.
Fluirás y fluirás entre el torrente vital,
el contacto será mortal,
lleno de la putrefacción total del alma.
La danza de tu muerte
se hará absurda y, quien sabe,
si festejada por los mil y un muertos en vida,
que acompañan al torrente
que de vida se cree y de muerte es.
 
Pablo Malmierca

Rojoamarilloazul

Rojoamarilloazul

Existe un cuento taoísta
que habla de un pintor.
Quiso dibujar dos dragones
uno amarillo y otro azul.

Descarnó tanto el diseño
que de los dragones quedó
un simple trazo
dibujado en la pared.

Hoy esos colores
aparecen tatuados
en el interior de la poesía,
unidos al rojo,
extremos de inquietud.

Mañana el tinte
se absorberá en mi piel.
La esencia de las palabras
se constituirá en órgano
complaciente de mi cuerpo.

Rojo,
amarillo,
azul,
tras el prisma primario
del conocimiento transversal.

© Pablo Antonio García Malmierca.

Dedicado a José María Benéitez, sin tu comentario este poema no existiría

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