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Semillas en campos ajenos

Poesías, prosa, reseñas y fotografías de Pablo Antonio García Malmierca

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poesía

Hambre

Hambre

El hambre de sentir indiferencia,
el hambre tan profunda…

Un buitre, carroña en tus entrañas,
en lluvia de vacíos
esparce las caricias.

El hambre de decir adiós sin horas
para coser tus labios a mis manos,
ser dos sin distancia.

El hambre alimento de un muladar
donde reposa tu hiel,
restos de una frustración olvidada.

El hambre testigo torpe,
tu lengua en el polvo, sed de palabras,
día sin estrellas, noche sin sombras,
la perfecta oscuridad.

El hambre de ser uno en tu cuerpo.

Pablo Malmierca

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Ulular

Ulular

Entre el aullido de los lobos,

el cielo despejado ofrece la excusa

para recuperar las palabras no dichas,

 la risa de las hienas.

En una prisión de aire,

la verdad se aposenta,

desnutrida,

sobre los raíles del túnel más lejano.

Célebre en tus derrotas,

ausente en el pálpito de la cercanía,

no queda más que un silencio.

La indigencia del espíritu

dibuja espirales de fuego en tus pupilas.

La resistencia quebranta,

con su ritmo monótono,

el futuro de tu tacto.

El miedo destruye la vida.

Hay tantos caminos sin recorrer,

tantas esquinas donde aposentarse,

un lugar sin habitar,

el ulular de las lechuzas.

(…)

(…)

El tumulto del origen:

sonidos agridulces golpean sienes desnudas,

seres atropellados agrietan el suelo a su paso,

cráneos a punto de explotar.

Silencio:

las ramas de los álamos entrechocan,

las astas de los ciervos crujen con el viento,

globos oculares arden en procesionarias.

Quietud:

la sangre hierve en cuencos de espuma,

la realidad deviene el aroma de un narciso,

manos llagadas.

El cuerpo expone sus memorias:

la risa, la convulsión, la senectud…

Destino:

la muerte visión del futuro,

el presente deleite de vivir,

secretos unidos a decorados del pasado.

Pablo Malmierca

La manduca del rico

La manduca del rico

Mientras rentabilizamos el chabolo
La guita quizá nos llegue
Para convidar a las gachís…
O a los gachós.

Mientras llaman a otros junta letras
Y disimulan la cheira entre el paquete
Algunos entresacan el fajo
Para fardar de parné

La tenia del rechazo
Acabará devorándonos por dentro
Solo nos queda rechazar el afán
Y vivir la soledad del escribiente.

Pablo Malmierca

Repetición

Repetición

La transversalidad del tacto:
el quejido bronco de tus capilares
al contacto con la yema de mis dedos.

Es imposible intuir el fin del atardecer,
la quemazón de los últimos rayos de sol,
la quejumbrosa ambrosía de tu sortilegio.

Me acompañan señales y signos
escarificados sobre la piel,
cicatrices de cada amanecer.

Si el perdón hubiera echado raíces
en realidades vislumbradas en la oscuridad,
si encontrarnos
dependiera de todas las noches en vela,
si este letargo
no fuera más que el canto de una ballena jorobada.

A qué esperamos
para acontecer en el instante,
para envolver la noche en sendas de lino,
para convertirnos en el aroma de los lirios,
para ser…

Pablo Malmierca

Esperanza

Dos habitaciones al fondo del pasillo,
presagio de la efímera belleza de lo oculto,
un paseo interminable en la oscuridad,
el cobijo de lo obtuso frente a la gratuidad de la luz.

Miles de estancias vacías
colmadas por cientos de estrellas fugaces,
sobre el suelo la ceniza insomne,
las paredes decoradas con explosiones de gas.

No existe perdón para los proscritos,
la sed de velocidad nos impele a la rutina,
al adiestramiento del ojo
a la imagen repetida hasta la saciedad.

En lo más profundo del cuerpo
laten capilares aún por descubrir,
el goce de una belleza no contemplada,
la dicha de la palabra por escribir.

Pablo Malmierca

Huida

Huida

 

Huir,

¿pero hacia dónde?

 

El hielo de la calzada

me hace caer

hacia los abismos

que franquean el camino.

 

La falta de luz

me convierte en ciego,

veo a través

de los ojos

del murciélago que me acompaña.

 

Huir,

¿por qué?

Si los ábacos

nunca

llegarán a contar hasta cien.

 

Silénciame,

los cuervos hablarán por mí.

 

El paisaje a mi siniestra

es más tentador,

me ofrece los opúsculos de la memoria,

emisiones lejanas

perdidas en la materia.

 

Las ruinas irradian

el sol de medianoche,

la senda es clara

el destino, no tanto.

 

Pablo Malmierca

 

Arder

Arder

Borra mis huellas antes de que las olas cicatricen las heridas. Reconocerás la otredad de mis pies cuando ardan sus plantas de luz y deseo. Paso a paso entenderás cómo las gaviotas remontan el vuelo tras lanzarse a la mar. Los pájaros carpinteros picotean el rompeolas en un acceso de locura. Los cangrejos trepan a los sicomoros. Tus pasos brujulean en torno a mi cordura.

Pablo Malmierca

Dicen

Dicen que existe un bosque donde acuden los suicidas. Dicen que con sus árboles se construyen los barcos que parten hacia el infinito. Dicen que los pájaros sólo cantan cuando desaparece el sol. Dicen que sus caminos trazan círculos alrededor de los claros. Dicen que si regresas la claridad acariciará tu materia.

Pablo Malmierca

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