Buscar

Semillas en campos ajenos

Poesías, prosa, reseñas y fotografías de Pablo Antonio García Malmierca

Etiqueta

pablo garcía malmierca

Lo peor es fascinante. Reseña de Eroguro. Horror y erotismo en la cultura popular japonesa. (Ed. de Jesús Palacios). Gijón: Satori, 2018.

Lo peor es fascinante. Reseña de Eroguro. Horror y erotismo en la cultura popular japonesa. (Ed. de Jesús Palacios). Gijón: Satori, 2018.

(Publicada originalmente el 15 de octubre de 2018 en https://www.cubicalmag.es/horror-y-erotismo-en-la-cultura-popular-japonesa/ )

            El término japonés eroguro proviene de la unión de los términos anglosajones ero-guro-nansensu, cuya traducción sería erótico-grotesco y absurdo. Nos encontramos ante un género propio de la cultura japonesa que tiene su mayor virtud en la ausencia de límites morales, podemos encontrar todo tipo de perversiones, placeres, celebraciones de la carne y excesos. El eroguro es un género de géneros que trasciende los formatos tradicionales, podemos encontrarlo en lugares como el Manga, el cine o la literatura. Pues bien, este es el reto que se ha propuesto uno de los mayores conocedores de la cultura underground en España, Jesús Palacios, dar a conocer a un público amplio este género japonés. Para dicha travesía ha contado con la colaboración de Daniel Aguilar, Rubén Lardín, Iria Barro Vale y Germán Menéndez Flórez. Estamos, por tanto, ante una obra que pretende ser un escaparate lo más plural posible de este movimiento japonés.

            Sin embargo, el libro es además un excelente catálogo de imágenes que recorren desde los grabados de Yoshitoshi, del siglo XIX, hasta el manga más actual de Maruo, sin olvidarnos de la cartelería de películas relacionadas con el género o portadas de Edogawa Rampo y otros autores. En este sentido la editorial Satori no ha escatimado en la calidad de este apartado, incluyendo páginas en papel de alta calidad a todo color. El propio Jesús Palacios ha sido, además, el encargado de convencer a algunos de los mejores ilustradores españoles, así el libro se inicia con una serie de láminas que incluyen trabajos exclusivos de Miguel Ángel Martín o Sandra Uve, por poner un ejemplo.

            El libro se completa con relatos de Junichiro Tanizaki, Edogawa Rampo y Unno Juzzo. Con una introducción aclaratoria de Daniel Aguilar sobre lo que denomina las tres caras del ero-gro.

            En el volumen debemos destacar los tres ensayos de los autores citados anteriormente, cada uno de ellos compendio de la influencia y vigencia del eroguro, que como tendencia estilística terminó en 1938 en varios aspectos de la creación japonesa.

            En “Imágenes de lo grotesco y lo arabesco” de Rubén Lardín, se profundiza en la influencia y persistencia de este movimiento en el cine japonés y en la creación de un género propio, el cine eroguro. La temática abarca desde un Pinocho ciberpunk en 964 Pinocchio (Shozin Fukui, 1991) a adaptaciones de novelas de Rampo o perturbadoras visiones del erotismo como la de Shiya Tsukamoto en A Snake of June (Rolugatsu no hebi, 2002). Siendo la figura más conocida en Occidente la de Takashi Miike con películas como Audition (Odishon, 1999). Cine extremo que como reza el eroguro mezcla el erotismo, lo grotesco y el absurdo a partes iguales con la violencia más extrema.

            Por su parte Iria Barro Vale, a la que le debo el título de esta reseña, en “Eroguro mon amour” disecciona uno de los pilares actuales del eroguro, el manga. Basa su análisis en cuatro autores fundamentales, que como reconoce son eroguro en distintos niveles. Comienza por Junji Ito, autor relacionado por los lectores con el manga de terror, aunque con una gran cantidad de elementos que le acercan de manera sospechosa al género que nos ocupa. Él mismo, tal y como recoge la propia Iria diría en una entrevista que su límite estaba en la violencia contra los niños, algo que ya en su ópera prima Tomie dejó de cumplir de forma descarada. La segunda cala la realiza sobre Hideshi Hino con un horror “existencial, profundo” donde “el espanto cede ante la intrínseca inevitabilidad de las cosas” (Eroguro, 235). Suehiro Maruo, que no sin acierto ha sido llamado “el Marqués de Sade japonés”, refinado dibujante de historias límite, de amores imposibles con siamesas y otros seres imposibles. Se ha relacionado a ciertos personajes de Maruo con el decadente Des Esseintes, protagonista de À rebours novela de Joris-Karl Huysmans publicada en 1884. Para cerrar con Shintaro Kago, su estilo se conoce como fashionable paranoia, mezcla de violencia y sexo extremos con sátira y humor absurdo. Se convierte en el verdadero experimentador del género.

            Germán Menéndez Flórez cierra este terceto con “Más oscuro que el rosa”. Es esta la parte más discutible del libro, en ella se deja paso a la pornografía japonesa. En sentido estricto quedaría fuera del eroguro, pero como ha dicho el propio Jesús Palacios, amplía la visión de dicho género y enriquece la visión que podamos tener tras terminar con la lectura del libro.

            Se cierra el volumen con dos artículos del propio Jesús Palacios. Uno sobre el Hentai y sus relaciones con el texto y la fantasía y otro sobre la figura de Takashi Miike, cineasta que ha sabido conjugar como nadie la tradición y la modernidad, el exceso y el ejercicio clasicista del cine.

            La arriesgada apuesta de Satori, pues no podemos olvidarnos de que el Eroguro es un género lateral y subterráneo, se agradece en un panorama editorial dominado por los superventas. En palabras de Jesús Palacios, un libro para amantes de lo extremo, si lo abres y no te gusta lo que ves no es tu libro, si te gusta o ya sabes lo que es no debes dejarlo pasar. Quién sabe si algún día no será prohibido y perseguido, y quedará como otro elemento más de las subculturas, como elemento de protesta contra el capitalismo salvaje. Aunque ahora no se trate más que de otro producto a exportar de la cultura de masas japonesa.

Pablo Malmierca.

“La voz estremecida” en la prensa.

Mi último libro “La voz estremecida” publicado por Eolas Ediciones ha tenido una buena aceptación por parte de la crítica y la prensa, en los siguientes enlaces podréis encontrar desde entrevistas a notas de prensa sobre presentaciones:

https://www.laopiniondezamora.es/zamora/2019/10/10/escritura-vive-ahora-fenomeno-extrana/1196116.html

https://www.leonoticias.com/culturas/libros/escritor-pablo-garcia-libro-leon-20191112111417-nt.html

https://www.ileon.com/cultura/libros/102966/el-autor-pablo-g-malmierca-presenta-este-jueves-en-la-biblioteca-padre-isla-la-voz-estremecida

https://www.diariodeleon.es/articulo/cultura/biblioteca-padre-isla-acoge-voz-estremecida-malmierca/201911140232001957520.html

Entrevista a Pablo Malmierca: “Si no nos conocemos a nosotros mismos nunca podremos aprehender todo aquello que tenemos alrededor” en www.todoliteratura.es

La primera palabra de “La voz estremecida” es “nombrar” y a mí no me puede parecer una palabra más oportuna para dar comienzo a un poemario. “Nombrar” equivale a dar vida a través de la palabra. A mi entender, tu posicionamiento está muy claro desde el principio. Entiendes la poesía como alumbramiento, haces que las cosas nazcan (o re/nazcan, mejor dicho) a través de la palabra.

Este libro nació en el año 2015, que fue el momento en que pasé de ser un escritor privado a un escritor público. Me explico, llevo escribiendo desde muy joven, pero nunca había tenido la necesidad de publicar lo que escribía, pero llegó un momento en que por diversas circunstancias sentí la necesidad de publicarlo. Junto a esta necesidad también nació en mí otra necesidad, veía o mejor leía a mi alrededor todo aquello que hacían otros poetas. El salir a la luz hizo que fuera más permeable a la escucha de otras voces. Mi nueva necesidad fue dar sentido a mi voz, intentar modular aquello que llevaba escribiendo desde hace tanto y perfilarlo de un modo personal, digamos que La voz estremecida comenzó a escribirse como una forma de dotar de sentido a todo lo que había estado haciendo hasta ese momento. De ahí que el poemario comience con la palabra nombrar, pues como bien dices con este libro de poemas pretendo o más bien es un intento de, como digo en un micropoema, “Penetrar la palabra / dar a luz el poema”. La búsqueda de una voz parte siempre de un re-nacimiento, en este caso de la forma de acercarse, de hacer mía la palabra. Por tanto, “La voz estremecida”, es un libro fundamentalmente metapoético que se adueña de diversos lenguajes como el del erotismo, el cine de terror, la retórica amorosa o la dialéctica del vacío.

Para seguir leyendo: https://www.todoliteratura.es/noticia/51715/entrevistas/entrevista-a-pablo-malmierca:-si-no-nos-conocemos-a-nosotros-mismos-nunca-podremos-aprehender-todo-aquello-que-tenemos-alrededor.html

Extracto de “La voz estremecida”, Pablo Malmierca, Eolas Ediciones

“La voz estremecida. Trilogía del estremecimiento I”. Es un libro de poemas que deliberadamente carece de nota en la contraportada pues se trata de un libro sobre la búsqueda que cada lector debe realizar al leerlo y, muchas veces, las palabras editoriales nos condicionan sobre el contenido.
Se trata de mi proyecto más ambicioso hasta la fecha. Este libro de poemas es la primera entrega de la denominada Trilogía del estremecimiento. He construido mi discurso ante la contemplación de la forma en que la poesía conforma el mundo que nos rodea, diversas voces se cruzan en nuestro camino y se entrecruzan para crear una voz propia que puede ser triste, combativa y en ocasiones se llena de esperanza. Un libro donde se mezclan los poemas y las micropoesías, que cabalgan entre el aforismo, la intuición poética y un ejercicio de pensamiento, que hará al lector plantearse preguntas sobre el mundo que nos rodea a todos, sobre la palabra en la que se funda la realidad. Porque tal y como dice en el primer poema:

Nombras
para conocer,
para engañar,
para vivir.

Gracias desde aquí a todos los que me leéis y me acompañáis de una forma u otra.

Os dejo una pequeña muestra del libro gentileza de EOLAS EDICIONES

La música de mis poemas (III) : Sopor Aeternus.

He marvels at all things new to him
And I only wait for all things
In this sick world to end

(“In der Palästra”, Sopor Aeternus)

Asoman en mis músculos

marcas de belleza y dolor,

espejean reflejos de oro y plata

sobre tu piel transparente.

Mi pie izquierdo gira a la derecha,

mi pie derecho se vuelve siniestro.

El tuerto perdió la perspectiva,

la depresión mutila tus afectos.

La misantropía y la posibilidad

unidas en un abrazo sin destinatario,

el aire

representa el vacío de una búsqueda eterna.

El pathos contenido en una bola de cristal,

la comunicación escrita en los muros de la vergüenza.

Huir de ti,

                                               huir de mí,

huir de ellos,

                                               SOLEDAD.

I somewhat envy this naturally beautiful man
He never knew or encountered the hatred and shame that I bare
(“In der Palästra”, Sopor Aeternus)

La manduca del rico

La manduca del rico

Mientras rentabilizamos el chabolo
La guita quizá nos llegue
Para convidar a las gachís…
O a los gachós.

Mientras llaman a otros junta letras
Y disimulan la cheira entre el paquete
Algunos entresacan el fajo
Para fardar de parné

La tenia del rechazo
Acabará devorándonos por dentro
Solo nos queda rechazar el afán
Y vivir la soledad del escribiente.

Pablo Malmierca

Repetición

Repetición

La transversalidad del tacto:
el quejido bronco de tus capilares
al contacto con la yema de mis dedos.

Es imposible intuir el fin del atardecer,
la quemazón de los últimos rayos de sol,
la quejumbrosa ambrosía de tu sortilegio.

Me acompañan señales y signos
escarificados sobre la piel,
cicatrices de cada amanecer.

Si el perdón hubiera echado raíces
en realidades vislumbradas en la oscuridad,
si encontrarnos
dependiera de todas las noches en vela,
si este letargo
no fuera más que el canto de una ballena jorobada.

A qué esperamos
para acontecer en el instante,
para envolver la noche en sendas de lino,
para convertirnos en el aroma de los lirios,
para ser…

Pablo Malmierca

Geografía del amor. Reseña de “Del polen al hielo.” Luis Ramos, Baile del Sol: 2017.

Geografía del amor. Reseña de Del polen al hielo. Luis Ramos, Baile del Sol: 2017.

Doctor en Filosofía, profesor y cantautor, ha participado en diferentes formaciones musicales y poéticas. Aparece en varias antologías, como Todos de Etiqueta (Colección Barrio Maravillas, Junta de Castilla y León, 1986), o Nacidos en los 50. Antología de poetas zamoranos (Diputación de Zamora, 1998).

Especialista en la poesía de Claudio Rodríguez sobre quien realizó su tesis doctoral, ha publicado artículos en revistas culturales como Archipiélago, Revista de Estudios Orteguianos, Aventura, Alfa, República de las Letras, Zurgai, Duererías o Campo de Agramante. En colaboración con el profesor y novelista  Luis García Jambrina ha escrito Guía de Lectura de Claudio Rodríguez y la edición de Claudio Rodríguez para niños ambos en (Ediciones de la Torre, 1988).

Ha musicado y cantado poemas de Agustín García Calvo, Claudio Rodríguez, José Hierro, Fernando Pessoa, Isabel Escudero, Jesús Hilario Tundidor, Pablo Neruda, y otros propios. A partir de estos trabajos graba en 2001 el CD La canción que cantábamos juntos, sobre poemas, entre otros, de García Calvo y Claudio Rodríguez; así mismo en 2003, graba el CD Por arroyo y senda dedicado a varios poemas del libro Valorio 42 veces de Agustín García Calvo; y en 2007 saca a la luz el CD El aire de los sencillo, dedicado enteramente a la poesía de Claudio Rodríguez, y en el que aparece acompañado de cantantes como María Salgado y Eliseo Parra.

En 2002 publica en la Editorial Semuret Por el aire del árbol (Canciones y poemas desde los niños) con prólogo de Agustín García Calvo y De semilla de manzana (Recetario poético-musical) con prólogo de Miguel Manzano Alonso, ambos ilustrados por Guillermo Tostón y Aser Martín. Autor de los libros de poemas Entre cunetas y Nubes de evolución.

En la actualidad está pendiente de publicar con el contador y poeta Fernando Martos, la antología Claudio Rodríguez para Jóvenes.

El libro que hoy nos ocupa se divide en dos partes que en realidad son dos libros diferentes que están unidos por un tema tan universal como el amor. El amor a la pareja y el amor a la madre. Dos libros, un sentimiento, pero tratados de un modo diametralmente opuesto.

El lirismo de Manchas de polen frente al realismo descarnado de Escandas del hielo.

Manchas de polen se despliega como un tratado científico donde la botánica y la entomología se convierten en metáfora viva del amor a la pareja. El amor no es solo sentimiento, es ante todo acción y convivencia; y es aquí donde se despliega en toda su riqueza el paralelismo entre la metáfora que busca explicar poéticamente la utilidad y el uso que el hombre da a los insectos, convirtiendo esta primera parte en una auténtica entoentomología, que no es más que la investigación de la percepción, los conocimientos y los usos de los insectos en la diferentes culturas humanas. La observación acaba en la exposición paralelo de los sentimientos, identificados con insectos como mariposas, mantis, libélulas. Cada uno convertido en símbolo que trasciende la metáfora para construir una especial visión del amor que Luis Ramos nos ofrece en Manchas de polen.

Estos dos libros de poemas están unidos por una etnografía del amor.

Escandas de hielo, a través de la costumbre del contacto con el ser querido, la madre, ofrece una geografía humana que abarca la cotidianeidad como reflejo de los sentimientos que nos unen a las personas con las que compartimos el día a día. Son estas escandas reflejo de una infancia dura, que transita entre los puestos del Mercado Central de Zamora, infancia marcada por el hielo, el pescado y los clientes que pasan cada día frente al puesto regentado por la madre de nuestro poeta.

Libro de libros que nos trae la viveza de dos amores uno marcado por el pasado y la actividad económica de la madre del poeta y otro presente, actual donde la vida en pareja marca el rumbo de los poemas que lo componen.

Lirismo alejado de la poesía de la experiencia que se acerca más a lo vivido y lo vívido a través de la influencia de autores como Claudio Rodríguez, sin desechar en ningún momento los toques de denuncia y crítica social.

Aldealengua, en un lluvioso junio de 2018.

Poema de amanecida

Poema de amanecida
 
Tirita el monte,
crepitan las ascuas del roce.
Emborráchate de los hilos de la lumbre,
llámame en lugar de llorarte.
 
Construye lápidas de cobre,
puertas de brea,
unos zapatos nuevos
con las esquirlas del aire que respiras.
 
Al amanecer,
la reconstrucción de las sombras
mostrará los senderos
de tu último viaje.
 
La luz, el vuelo,
la verticalidad del páramo,
el grito de las cornejas,
el aroma de tus sienes.
 
Todo me recuerda
al ansia de seguir tus pasos.
 
Pablo Malmierca

Blog de WordPress.com.

Subir ↑