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Semillas en campos ajenos

Poesías, prosa, reseñas y fotografías de Pablo Antonio García Malmierca

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Pablo A. García Malmierca

Respirar es más fácil

Respirar es más fácil

Purificas el aíre
que respiran mis pulmones
en cada hálito de vida.

Trasteas con mis dedos
mientras mis pensamientos
vagan erráticos
entre fumarolas de pasado.

La tibieza del mundo
excreta palabras de olvido
sobre las marcas de tiza
que sobreviven en los árboles.

El trazado de los brazos
sobre el cielo inmaculado,
la huella de una ausencia interminable,
el momento de la pausa
de la quietud en la tempestad.

Aprendimos a caminar
sin el corsé de lo consabido,
sin la rigidez de las normas absurdas.

La única frontera éramos nosotros,
el único recorrido nuestro cuerpo,
la verdadera meta encontrarnos.

Pablo Malmierca

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Buscas el día sin encontrar la noche

Buscas el día sin encontrar la noche

Persigues la luz,
la oscuridad siempre ha estado aquí,
invocando a la imperfección,
evocando las ausencias,
los ritmos asociados a tu melancolía.

Te echo de menos,
el amanecer roza los astros
con la intensidad de la lejanía.

Busco el fulgor de una roca
hundida en la profundidad abisal,
la quietud de mis jaurías,
la tranquilidad que atenaza.

El fuego de las luces caleidoscópicas
cae sobre la insensatez del mundo.

Me persigues,
huyo tan lejos de ti
como me permiten mis branquias.

Me obligas a pernoctar
a la sombra de un ciprés
devorado por la tristeza.

En la frontera de los epitelios
aposentaré mi viejo cuerpo,
a la espera de un tiempo distinto
donde tus destellos
se aproximen a mi noche.

Pablo Malmierca

Limpia tus ojos antes de contemplar el ocaso

Limpia tus ojos antes de contemplar el ocaso

Nos habían dejado libres
a la espera de un futuro ignoto,
nos querían aullando
sobre el fragor de unos labios lejanos.

El desprecio de la carne fresca,
la caída de unas manos
hacia el infinito de la compasión.

La cercanía lejana
de unas palabras huecas,
salpicadas del interés
de la mosca sobre la miel.

Apaciguado en el olvido,
harto de contemplar cada día
la furia de un ocaso maltrecho.

Te limitas a mirar,
a escuchar resplandores lejanos.
El estremecimiento de los nervios
lavados con lejía y salfumán.

El ansia
se reseca fruto de la sequía,
la ausencia de promesas
te convierte en latido desacompasado.

La denuncia,
el grito del grajo,
la presencia de la ausencia,
el clímax de la nada.

Pablo Malmierca

“No comas mi corazón” ya a la venta

Ya se puede adquirir mi nuevo poemario No comas mi corazón publicado por la editorial Piediciones a través del siguiente enlace:

http://www.piediciones.es/index.php?route=product/product&product_id=100

Os dejo la nota editorial sobre el libro:

Y entre el desgarro y la belleza en como Malmierca se defiende de la hosquedad y el deterioro de una sociedad que se agrieta y se devasta alrededor de sí de los suyos.

Si es noble oficio el de levantar su obra entre los escombros, lo es en la mismamedida hacerlo con la honestidad que el poeta demuestra en sus versos, desprovistos por completo del artificio vanidoso de la poesía escrita en pos de su lectura. En esta obra, el autor se desnuda al completo sin pensar siquiera en el propósito editorial, pues es tal la verdad que adorna su poesía que es tan solo el pensamiento propio lo que enseña, sin que sirva de excusa la existencia del lector para esconder el resultado de su observancia y análisis.

Sin pudor, pues se acoge a derecho –en libertad– de expresar su emoción ad hoc su intelecto y su maestría como escritor, al mismo tiempo que se delata a los demás como un observador crítico de la corrupción del ser humano en sociedad; y, aún así, al igual que en su anterior obra, dD (Piediciones, 2016), sin perder la conmoción de aquel que observa con la mirada piadosa del amante padre en connivencia con unos hijos que caminan sobre la desolación del paisaje árido de la vida en sociedad del siglo XXI.

Con fotografía de portada e interiores del artísta gráfico y fotógrafo Fernando García Malmierca.

Próximamente “No comas mi corazón”, mi nuevo poemario.

Tengo que daros una gran noticia, próximamente, en concreto el 7 de noviembre, será la primera presentación de mi nuevo poemario “No comas mi corazón” publicado con mi editorial de referencia, Piediciones.

En esta ocasión el libro aparecerá prólogado por el poeta y experto en la poesía de Claudio Rodríguez, Luis Ramos, que ha realizado un espléndido trabajo dando las claves de una obra que se abre en múltiples facetas.

Además hay que destacar que cuento con la extraordinaria colaboración de Fernando García Malmierca, fotógrafo zamorano que ha colaborado con siete fotografías interiores, que preludian cada una de las parte en que se ha dividido el libro y con la foto de portada. Fernando es un artista reconocido a nivel internacional y contar con su trabajo es un lujo que nunca podré agradecerle lo bastante.

“No comas mi corazón” supone un paso adelante en mi poesía. Si dD era un libro introspectivo marcado por el yo y el él, este nuevo trabajo es una introspección en el nosotros desde un punto de vista ético. Y qué mejor que un sentimiento universal como el amor con sus múltiples facetas para recorrer esa ética del ser humano.

Conforme se acerque su publicación iré desgranando más aspectos del libro.

En la negación encontré la salida

En la negación encontré la salida

El sueño vaticina la calma,
los nervios centellean bajo la piel,
una nueva necesidad:
la quietud en la demora.

La esperanza de la partida,
acabar con un débito
que nunca fue mío,
saciar la sed
en el abrevadero de lo efímero.

Mis pies se hunden
en la arena batida por las olas,
apenas puedo avanzar
entre los restos de las rocas.

Macilento intento incorporarme,
es la necesidad de sobrevivir,
el canto de las gaviotas sobre mis pensamientos,
reinventar mi vida en tus manos.

Caminar sediento,
estremecido en tu aleteo.

1000 seguidores

Hoy es un día importante para mi blog personal, he conseguido llegar a los 1000 seguidores. Cuando comienzas un proyecto de este tipo, siempre piensas que lo que escribes llegará a poca gente, que el interés por la literatura es mucho menor que el que se tiene por otros temas; pero por suerte todavía hay personas que se interesan por lo que se escribe. Me gustaría dar las gracias a todos los que han estado desde el principio, por desgracia muchos han ido quedando por el camino por muy distintas circunstancias. En la literatura, como en otras facetas humanas, las discrepancias se suelen convertir en hostilidad abierta. Siempre he intentado hacer las cosas de la mejor manera posible, pero si algo tengo muy claro es que no trago con ruedas de molino, ni busco el reconocimiento de palmeros y aduladores. Llegué a la literatura sin nada y sin nada sigo, nunca he tenido nada que perder.
Por suerte también me he encontrado con grandes personas, por encima de cómo uno escriba o deje de escribir la sinceridad y la coherencia deben ir por delante. Por suerte o por desgracia amigos he hecho pocos en mi periplo literario.
No me quiero poner moralista, simplemente dar las gracias a todos los que estáis ahí y sabéis de sobra quiénes sois, no necesito nombraros.
Aprovecho para dejaros los enlaces de los lugares virtuales donde me podéis encontrar

Degustación del poema. Reseña de “Ritmo latino”, Jorge Barco Ingelmo. Visor: 2017. (XV Premio Emilio Alarcos).

 

 

Una sorpresa es la parte poética

del libro invisible. El hilo de fe

que se reserva a las erratas. Nota

a pie que descorazona al destino.

Rafa Pontes

 

 

Jorge Barco Ingelmo comenzó su andadura poética haya por el año 2000 con los  cuadernos de poemas: El rastro de mis lágrimas y Recuerdos de lo mío y de lo ajeno. Los poemarios Algún día llegaremos a la luna y Vivimos encerrados en burbujas transparentes. En el año 2013 vio la luz su poesía reunida que abarcaba los años 1998 a 2013 en el volumen El principio celular.

Además de ganar con Ritmo latino el XV premio Emilio Alarcos, anteriormente fue galardonado con el Premio de la Academia Castellana y Leonesa de Poesía por Algún día llegaremos a la luna.

Acercarse al universo de Jorge Barco solo se puede hacer con un gran bagaje cultural, en su poesía se da cabida a la alta y baja cultura por igual. Son continuas sus alusiones a los clásicos latinos, probablemente fruto de la lectura del poeta José Antonio González Iglesias, al que alude en uno de sus poemas diciéndonos que, y cito literalmente, es “su marca de vitaminas favorita”. Junto a estas referencias clásicas aparecen otras como citas a canciones de Shakira, Carlos Boyero o Chayanne.

Podría parecer esta forma de intertextualidad un totum revolutum, pero en el caso de Jorge no es así. Todas estas referencias se articulan en una voz que se vuelve peculiar. La mixtura afecta también al lenguaje y con gran habilidad se hace poesía con el lenguaje publicitario de los anuncios por palabras, con una receta de cocina o con una carta más que directa a un editor de poesía. Jorge se adueña de lo que algunos lingüistas llaman textos de desecho y los eleva a literatura, a alta literatura. Esta técnica hace que Ritmo latino sea a la vez un texto fresco y sorprendente.

El otro gran valor del libro, a mi juicio, es la adecuada utilización de un recurso tan complicado como la ironía. Se interrelaciona de forma sorprendente con los distintos niveles del lenguaje y es, a mi modo de ver, un acierto. No es lo mismo ironizar sobre algo tan serio como el mundo clásico en “Medea la de los grandes pechos”, texto de contexto clásico, que si lo hacemos usando el lenguaje directo de un anuncio por palabras. Se logra la desautomatización del mundo mitológico al insertarlo directamente en algo tan prosaico como “Mil anuncios”.

Sin embargo, el libro no agota aquí sus virtudes. En estos tiempos de lo que se ha dado en llamar “porn-food”, fenómeno tan visible en las redes sociales. Jorge añade esta, digamos, forma de contar al poema. El libro, el poema, deja de ser objeto de consumo cultural para pasar a ser devorado literalmente. Para ello, de nuevo, se recurre a la apropiación del lenguaje de otros ámbitos de la vida para pasarlo por el tamiz de Ritmo latino. Los juegos de citas tienen también un papel importante y a la altura de Ovidio vemos al propio Ferrán Adriá.

Abundan además las referencias a la cotidianeidad del poeta, a una realidad que nos presenta de una forma crítica, que se presenta de forma más efectiva al utilizar gran cantidad de elementos de la cultura mainstream, para pasarlos, en una metáfora que al propio autor le agradaría, por la batidora, para conseguir una nueva receta de la poesía.

Es este un libro más que fresco como ha dicho el jurado del premio Emilio Alarcos, novedoso; por la forma de poetizar la realidad, por crear una nueva desautomatización de la vida a través de sus elementos más comunes. El cine, la música, la televisión, en definitiva la cultura popular pasada por el tamiz de los clásicos han hecho de Ritmo latino una delicatesen elaborada con alimentos que podríamos encontrar en cualquier supermercado de barrio.

Después de saborear la poesía de Jorge Barco, os quedaréis con ganas de más.

Pablo Malmierca. Aldealengua, 10/6/2017.

Balance del 2016

Toca hacer balance del año que se acaba. Ver qué hemos hecho bien y qué pudimos hacer mejor. Trescientos sesenta y cinco días son muchos días. Siempre habrá buenos y malos recuerdos, personas que llegaron para quedarse, otras que pasaron de largo y unas pocas que mejor que nunca se hubieran acercado. Lo importante es el aprendizaje que podamos sacar de todas nuestras experiencias, nunca el mal recuerdo, ni la rabia; debemos aprender de lo positivo y lo negativo, y crecer, siempre crecer.
Quiero aprovechar estas líneas para agradecer a todos los que nos vemos por aquí vuestra compañía virtual. Escribir es un acto solitario, compartir mis escritos me ayuda a mejorar, a buscar nuevas vías de expresión y a algo mucho más importante crear lectores. Cuando se escribe y no se comparte, esa obra no tiene lo más importante: lectores que aprueben o denuesten lo escrito, personas que con su particular sensibilidad sepan llegar al fondo de lo que el autor quiere decir.
Escribir es crear nuevos significados a través de otros conocidos, es decir, escribir es crear un mundo de apertura, reinterpretar lo viejo en algo nuevo. Nadie puede crear desde la nada, todos estamos inmersos en una realidad que se interpreta a través de un lenguaje, y es el gesto del escritor, del artista el que crea el arte, el que crea una apertura que ayuda a ver el mundo de otra forma. En muchas ocasiones esa apertura no coincide con el horizonte de expectativas que tenemos respecto a lo leído. En estos momentos donde predomina la poesía de compromiso y la poesía de la experiencia, leer a autores que escribimos sin tener en cuenta la obra como significante total es un acto de comunicación que en muchas ocasiones se torna en fallido. Como lectores esperamos que la obra se explique en relación con el mundo que la rodea, que quede clausurada en un todo explicado y claro. Sin embargo, existe otra forma de ver las cosas, una literatura que busca la apertura de nuevas expectativas, que a partir de los significantes dados quiere crear una apertura del mundo. Una obra abierta con mayores posibilidades de expresión y de interpretación.
En muchas ocasiones me sorprende la cantidad de personas que leen mis poemas, que los valoran. Por eso mi agradecimiento de este año va dirigido a todos aquellos que me acompañan en este arduo camino que es crear una apertura hacia una realidad renombrada en la poesía. A todos aquellos que compartimos letras de forma desinteresada. Mi más sincero agradecimiento para todos. Y como es tiempo de desear, simplemente deseo que seáis felices, que podáis pasar por la vida de forma plena, disfrutando cada día y cada momento.

Pablo Malmierca

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