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Semillas en campos ajenos

Poesías, prosa, reseñas y fotografías de Pablo Antonio García Malmierca

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falsedad

Idus de marzo

Cuídate de los Idus de marzo, la resaca de la victoria conlleva el dulce murmullo de la vanagloria vacía de expectativas. Resguárdate de las caricias llegadas desde la estulticia de los arribistas.
La amistad es la moneda más cara, la más difícil de encontrar y siempre todo anverso tiene su reverso, toda sonrisa su mueca de terror, todo abrazo su puñal oculto.
Transita por los días aferrado a tu caballo ganador, pues cuando este se acabe cansando caerás al suelo, y el fango primordial te recibirá, igual que antes a otros. El barro adherido a tu piel impedirá que te reconozcan, aquellos que te loaban entonces te pisotearan confundiéndote con el polvo del camino.
Mantente lejos de los caminos, recorre el mundo entre la maleza y el suelo virgen, la espesura siempre ha ocultado a los locos. El rostro de la impudicia se limpia a menudo con la cordura de los valientes.
Y recuerda… Cuídate de los Idus de marzo.

Pablo Malmierca

Carroña

Carroña

Existen las paredes blancas del destierro,
afectadas miradas
ocultas tras palabras
mutiladas de belleza.

Existen oscuros presagios,
voces lamidas por el gusto,
arrastradas
en pos de la falsedad de un aplauso.

Existe la vida
alejada de la rutina de los justos,
incrustada
en la carroña del pantano.

Nada me gustaría más
que ser cadáver incorrupto,
nada me alejaría más
de mis pérfidas intenciones…

Pablo Malmierca

Escape

Escape

Quisiste escapar
de tu anodina existencia.
El dinero impostó una voz
que no te correspondía.

El día a día
traía consigo
el arrastrar de unos pies
por una existencia prostituida.

El vuelo de un gorrión
dejaba la sombra de un águila,
tu cuerpo encorvado
sabía de las mieles del triunfo.

Acostado con el éxito
pariste un engendro sin manos.
El fornicio de tus palabras
dejó un caos tras de ti.

Fuiste aquello que deseaste,
hijo de tus pulsiones
agonizaste
junto al lupanar de tus falsas certezas.

Tu ficción
devoró su propio personaje.
Mientras en mi undécima caída
volvía a salvarme.

Pablo Malmierca

Mil veces

Mil veces

Mil veces regresé a la escena del crimen,
en cien ocasiones te llevé de la mano
lejos del exterminio de los hombres.
Sin embargo,
nunca vi en tus ojos
la chispa del agradecimiento.
La coraza de tu orgullo
te llevaba muy lejos,
a un territorio de celos y codicia.
Debes saber
que hay quien da sin recibir,
debes saber
que hay a quien no le importa la recompensa.

Cuando me vaya
me echarás tanto de menos
que los volcanes se transformarán en ríos,
que tu sol se volverá luna,
que donde hubo dicha
quedará la aquiescencia de tu vanagloria.

Cuando me vaya
los segundos se clavarán en tu espalda,
los peces llorarán sangre.

Y yo
estaré tan lejos
como lo estás tú de mí.

Pablo Malmierca

Visión (III)

En muchas ocasiones la verdad se convierte en una dura ascensión llena de vicisitudes. Nunca debemos olvidar, que al final, sólo los mediocres creen en el camino fácil de la mentira.

 

¿Sinceridad?

Asciendes crédulo entre lianas

fabricadas con las mortajas de tu ser;

trepas entre enredaderas

creadas con tus entrañas.

La llovizna, que cae sobre ti,

no es más que el sudor

que emana de tu frente emana

en forma de gotas de sangre.

Palideces con temores fundados

al ver el fin de tu ascensión;

en la cumbre se amontonan

lo restos corrompidos, tumefactos,

de los que como tú

osaron profanar con mentiras

la montaña de la verdad.

Impostura

Cuando escribimos, cuando creemos estar creando una voz propia no nos damos cuenta de que por nuestra boca se expresan otras voces. Sin embargo, en ocasiones impostamos la voz y hablamos con las palabras de otros por nuestra falta de voluntad.

IMPOSTURA

otras voces

toman tus dedos

doblándolos sobre la tinta

huelen tus palabras

a tus recuerdos

perfilan tus pensamientos

admitidos como propios

hacia el fraude de lo falso

el papel odia

la falsa comunicación

de tus premisas

hablan desde tu boca

las cadenas oblicuas

no tienes nada

la estúpida creencia

de creer en uno mismo

la melancolía

del ruido producido por tus huesos

el carbón de tu boca

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