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Semillas en campos ajenos

Poesías, prosa, reseñas y fotografías de Pablo Antonio García Malmierca

Categoría

literatura

Diario polar (día 8)

Diario polar (día 8)

En Transelgor no hay árboles. Hace muchos años, cuando sufrimos un bloqueo salvaje por parte de los países colindantes, nos quedamos sin combustible para calentarnos y lo único que pudimos hacer fue talar todos los árboles. Pasamos de ser un país cubierto por un precioso manto verde a ser un erial, similar a la estepa rusa. En lugar de abetos ahora sólo hay hierbas bajas; los pájaros emigraron hacia otras zonas. Nos hemos convertido en un desierto helado.

Desde entonces nuestro carácter también ha cambiado, éramos un pueblo abierto, celebrábamos la visita de turistas de otros lugares; ahora nos hemos vuelto huraños, la presencia de un extraño en nuestras ciudades nos conmociona, hasta el punto de que no aparecemos en casi ninguna guía de viajes de países extranjeros.

El aislamiento y el desierto helado nos imprimen una forma de ser que también ha impregnado nuestra literatura. No celebramos la primavera, ni los pájaros, ni la alegría de vivir. Si algo define nuestra producción cultural es el sufrimiento. Debido a la crisis espiritual y al desgarramiento existencial producido por una realidad que no aceptamos, nuestros libros hablan de seres divididos, de individuos que buscan su esencia en el dolor provocado por los otros, por la sociedad, por la naturaleza. Se trata de una búsqueda que está dando grandes resultados literarios, aunque en su mayoría silenciados por las autoridades. Podríamos hablar de una literatura oficial, promovida por un ministerio de cultura que ejerce de gran censor, obras que hablan de temas comunes: amor, familia, historias de superación, bestsellers en su mayoría, obras de usar y tirar. Sin embargo, hay una literatura subterránea, prohibida en muchos ámbitos del país, una literatura diferente que lucha por demostrar que el arte está en todas partes. Obras que surgen del sufrimiento personal del escritor, obras que tienen solo un criterio la VERDAD, por encima de la MENTIRA de la literatura más oficial.

En fin, ahora mismo se desarrolla una guerra desigual, que todos sabemos que no es nueva, es una constante a lo largo de la historia de la literatura en Transelgor. Como siempre, el tiempo pondrá a cada uno en su lugar.

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Diario polar (día 5)

 

Diario polar (día 5)
Poso los ojos en los fríos edificios de ladrillo, son todos iguales. La monotonía del excluido, frente a la exclusividad del poderoso.
Repetición, repetición, edificaciones que resaltan sobre la nieve parda; farolas que se repiten como un estribillo infinito sobre el poema del asfalto. Clonación salvaje en la era de la repetición. Recuerdo mis tiempos de universidad, allí también se clona.
Existe un miedo atroz a la alteridad, al discurso que marque la diferencia. Somos herederos de una cultura que premia el continuismo. Aunque no se trata de un universal, en culturas como la japonesa se premia al discípulo que supera al maestro.
Un sistema así diseñado, crea copias de eruditos, a su vez replicantes de otros, en perpetua línea decadente. Pero, ¿quiénes cambian las visiones del mundo?, ¿quiénes hacen avanzar realmente el conocimiento? Aquellos que son capaces de reconocer y afianzar su alteridad. Creo que por mucho que hayamos avanzado en nuestra civilización un análisis antropológico nos acerca más a una tribu primitiva que al siglo XXI.
El joven, tras un arduo proceso que dura varios años, va avanzando a través de numerosas pruebas que le van poniendo los integrantes del grupo al que quiere pertenecer, son pequeños peldaños que van educando al novicio en la sociedad académica. Estos actos se realizan en la seguridad del grupo y tienen como objeto separar la arena fina de la grava. Por supuesto, el premio es un expediente impecable que le servirá para abrirse camino en la nueva sociedad.
Tras este primer periplo, el iniciado abandona la seguridad del grupo para enfrentarse a la soledad del maestro, que le guiará en nuevas pruebas que le llevarán a pertenecer al grupo: llamadas “proyecto” y “tesis”. Cuyo propósito será enseñarle a investigar, educarle para que no se desvíe en absoluto de la norma. La alteridad del iniciado se plantea como un problema de minoría de edad, no se le deja aprender aquello que quiere. Nunca el novicio tendrá suficiente capacidad para hacer crítica del maestro, se presupone que seguirá la ética de la escuela. Se le propone un modelo finito y completo, y en la medida en que lo siga tendrá éxito o no en la sociedad a que pretende pertenecer.
Me cruzo con varios jóvenes, me miran de arriba a abajo, van vestidos iguales. No hay versos sueltos en esta sociedad de ripios.

Pablo Malmierca

Diario polar (día 3).

Diario polar (día 3)
Los días aburren por su monotonía. La nieve ha cubierto todas las calles y la contaminación de las fábricas que rodean la ciudad ha transformado el blanco en un gris plomizo.
Debo salir, las paredes se abalanzan sobre mí, el ahogo, la ansiedad, vuelven a apoderarse de mí.
Mis pies se hunden varios centímetros bajo la nieve gris, oigo cómo miles de copos cristalizados se fragmentan bajo mi peso.
Camino errático, sin rumbo fijo, sin más fin que el propio caminar. Me tropiezo literalmente con un conocido, como casi siempre iba tan metido en mis pensamientos que no había notado su presencia. Era uno de esos que llaman poeta, a mí también me lo llaman últimamente. Me habló de su último proyecto, yo apenas le escuchaba, creo recordar que iba a abrir un franquicia “POETAS S.A.”, tenía muchas ventajas: por una módica primera aportación te decoraban el local, podías escoger entre varios estilos “Bukowski”, “Coelho”, “Pizarnik” y otros que no recuerdo. Él había optado por el más alternativo, creía que la poesía era cosa de jóvenes tatuados y cantantes. Desde la central le habían prometido que su local se convertiría en el centro cultural de la ciudad, tendría multitud de eventos y, lo que es más, él podría ir al resto de locales de la franquicia; se lo habían asegurado en el contrato, insistió entusiasmado. Cuando terminó de hablar me despedí, yo apenas tenía nada que contarle. Me alejé concentrado en el sonido de los copos fracturándose bajo mis pies.

Diario polar (día 2)

Diario polar (día 2).
Los días pasan de una forma pausada, casi cíclica en este infierno de nieve y ventisca en el que vivo. Desde mi ventana contemplo cada día el paso de los alumnos de las distintas facultades que pueblan mi país. Los veo cargados de libros, me recuerdan enciclopedias andantes.
Las ciencias humanas, en estos momentos, están haciendo más hincapié en el saber enciclopédico, fruto de la enseñanza centrada en el aprendizaje acumulativo, que en un saber crítico fruto de la enseñanza centrada en el aprendizaje significativo.
Frente al saber crítico que crea, el saber enciclopédico se centra en la repetición que nos retrotrae a la cultura del Libro, y me refiero a las grandes culturas cristiana, hebrea o islámica donde todo el saber emana de un único libro que recoge todas las posibles enseñanzas permitidas y rechaza todas las demás. En las facultades de mi país cada profesor acompaña su discurso de un manual, canonizado por él mismo, que contiene el saber completo, la cuadratura del círculo, y cualquier desviación de la norma escrita se penaliza con el anatema.
Todos, o casi todos, tenemos en nuestra casa, felizmente instalado en la biblioteca, en el salón o en cualquier otra habitación a un amigo que sabe mucho más que nosotros, de hecho sólo tenemos que instalarle cualquier enciclopedia, diccionario, etc. Y en ese preciso instante nos contestará a nuestras preguntas. Se podrá objetar que todo lo que sabe se lo hemos enseñado nosotros, que sin nosotros no existiría: exacto. Pero, ¿qué produce el aprendizaje acumulativo? Aunque quizás no estemos tan alejados con este tipo de aprendizaje de lo que somos. El ingeniero informático Jeff Hawkins ha propuesto una nueva teoría que explica el funcionamiento de la mente humana: la información de los sentidos entra en las áreas primarias, donde las neuronas responden a rasgos muy primarios del mundo (fronteras entre luz y sombra, o fonemas individuales). A medida que la información va pasando hacia las áreas superiores, las neuronas van reconociendo propiedades más abstractas (formas, palabras). Pero la información también fluye de arriba a abajo, de lo abstracto a lo concreto. ¿Y todo esto para qué? Hawkins propone este modelo porque si el cerebro funciona como él cree las máquinas también lo harían pronto. Entonces ¿qué nos diferenciaría de ese erudito que todos tenemos viviendo en nuestra casa? ¿Por qué esa querencia hacia la repetición y el inmovilismo?

Iguana

Para celebrar el registro de mi poemario (D-D)2 © os dejo uno de sus poemas acompañado de su versión musicada.

IGUANA
Un miembro amputado
yace lacerado
sobre las alambradas de la realidad.

El afuera,
el silencio,
un grito limpia el hollín de tu herida.
El oído se retuerce de dolor,
un sabor,
la herrumbre en tus labios.

Y la fuerza,
el muñón se desgarra,
sabor a desgracia,
el pulso que anega los pensamientos.
De nuevo la fuerza
se retuerce,
la flor de la carne nueva.
Regeneración sin nervios,
dermis sin conexión,
ausencia de dolor.

Anomalía,
preparada para el combate,
vuelves a despertar en la trinchera.

© Pablo Antonio García Malmierca.

Poemas recitados

Este post sirve de agradecimiento al recibimiento que han tenido mis poemas recitados. Y, también, de recordatorio de todos los poemas que ya están disponilbles en soundcloud.

Ocre

Hoy os ofrezco una poética del otoño, de la belleza que radica en una naturaleza que se despoja de lo viejo para dar paso a lo nuevo. Es un poema antiguo que he reelaborado, además de depurarlo.

Marchitan mis hojas de dolor
acunadas por el viento de tu voz.

Se avalanza sobre mí el otoño,
deja caer los resecos recuerdos
ya caducos por el tiempo.

Cubren el suelo mis pesares
alfombrados de ocre y amarillo.
Las ráfagas de tus pensamientos
barren el hastío.

Ramas desnudas.

Tras el invierno valdío
el dulce crepitar de los brotes.

Pablo Antonio García Malmierca,
de “Las duras vísperas de la resurrección”.

Fotografías tomadas en las inmediaciones del Lago de Sanabria en Zamora.

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Micropoesía (arenga)


Poetas,
retorzamos la palabra
que retoza en la miseria.

Pablo Antonio García Malmierca

 

Memoria

Planean sobre mí recuerdos,
disfrazando palabras.
Entonces, yacerán
dibujadas en los muros,
borradas,
viejas fotografías.
Memoria,
tabla de salvación,
ancla de tu destino.

Pablo Antonio García Malmierca.

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