El tacto del dolor

Tengo
el tacto pastoso
del petróleo
pegado al dolor
de mi garganta.

El dolor
del recuerdo
en la viscosidad
de tus dedos.

Tantos pasos perdidos
al son de tu canción favorita,
tanta desidia acumulada
en el fondo de tu hipotálamo.

El dolor
del reencuentro
en la salinidad
de tus pupilas dilatadas.

Duele
tenerte lejos,
duele
pensarte entre penumbras,
duele
saberte en el ayer.

El dolor
de la reconciliación
flota
sobre los hematomas
de nuestras pérdidas.

Harto
de llevar
la herida sobre mi hombro,
harto
de rogar
lágrimas de aire,
harto
de vivir
entre humedades resecas.

Duelen
los minutos
clavados en mis manos,
duele saber
la ausencia
de caricias en la búsqueda.

El hastío del dolor,
ancla de mi existencia.

Pablo Malmierca

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