Patria

En la patria de tus labios
encontré
peces plateados.

En el destierro de tu cuerpo
habité
las pérdidas
del mineral desnutrido.

En la frontera de tu tacto
constaté
los ecos,
absortos,
de miles de hipocampos.

En el océano de tu deseo
naufragué,
consciente,
mi única tabla de salvación.

En la punta de tus dedos
descubrí
el tacto de cien medusas.

En el extremo de tu pensamiento
vivo,
deshojado,
mi otoño ansiado.

Pablo Malmierca

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