Creencia

Observaba, sediento,

las creencias de otros.

Miraba, estático,

la fe más lejana.

No tenía nada,

había perdido su esencia:

él mismo.

Ella vivía en dioses fugaces,

en estrellas perdidas.

Sin asideros,

sus caminos se encontraron.

Sin dioses,

sus días se cruzaron.

Había tanto que buscar

como recuperar.

Había tanta distancia

como vida.

Pablo Antonio García Malmierca.

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