Después de un tiempo sin dejar ningún poema vuelvo a utilizar el blog para compartir algunas de mis antiguas creaciones. El hombre, el deísmo, la naturaleza, la pérdida, en definitiva el destino del hombre..

Devoradores

Grabados en la intangible línea fronteriza

aparecen los monstruosos lacayos del hombre,

esbirros sin alma, sin castigo; su coraza:

la eterna voracidad que no aplaca el hambre.

 

Avanzan reptando hacia la inmaculada selva,

destruyen, devoran, arrasan todo a su paso,

degluten con horrible afán el sostén, la savia

irrepetible. Sobre cada instante furioso

 

eleva sus súplicas, sus llantos, canto vano,

incomprendido por su vástago predilecto,

lucha sin fuerzas en batalla perdida.

Los antiguos dioses recuperarán su puesto.

 

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