Hay ausencias que duelen como la vida, hay soledades que no se apagan con el día, hay momentos en los que esperar es la única opción.

En la noche vives

salvaje, inhóspita,

allí sobrevienes sobre mí,

irreductible.

Atormentando mi sueño

te balanceas sobre mi alma,

disfrutando el castigo de la noche

vienes codiciosa

cubriéndolo todo.

Cuando te vas

el calor del sol no es suficiente

falta tu hechizo,

faltas tú.

Odio el día pasajero,

amo eternamente la noche

donde habitas tú,

etérea,

             fugaz,

                     insostenible,

allí estoy, acechándote,

                       esperándote.

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